Decidimos ayudar a la Sra. Mariela, joven madre que venía de perder trágicamente a su esposo.
¡ Aquí la tienen hoy ! : dueña de un « carrito pollipapero » que le compramos con nuestros fondos con el que gana su vida y alimenta a sus 2 hijos!

También colaboramos con Wilber, que excluído de su pueblo a causa de sus crisis de epilepsia, deambulaba sin rumbo. Actualmente está de regreso entre los suyos. Desafortunadamente, no pudo recibir toda la ayuda prevista.
